¡Buenas tardes! ¿Cómo estáis? Espero que bien. Vengo nuevamente, esta vez con una reseña; esta reseña no va a ser una reseña como vengo haciendo, con la estructura de impresiones generales, personajes, final y conclusiones. ¿Por qué? Porque tengo que adaptarme al tipo de novela que es la que vengo a hablaros. Pero primero vamos con los datos:
Título: Alma y los siete monstruosAutoras: Iria G. Parente y Selene M. Pascual
Ilustraciones: Noa Galán
Editorial: Nube de Tinta
Encuadernación: tapa blanda con solapas
Páginas: 207
PVP: 15'95€
Argumento: Uno apenas mide un palmo y no parece peligroso. Dos es enorme y pesa una tonelada. Tres tiene los ojos amarillos. Cuatro una larga cola con anillos de colores. Cinco es especialista en susurrar al oído. Seis no deja de llorar. Siete parece pequeñito, pero puede hacerse grande como una bombilla. Grande como una pelota de fútbol. Grande como el televisor del salón.
Estas siete criaturas (algunas terribles, otras aparentemente inofensivas) viven debajo de la cama de Alma y salen por la noche para robarle su luz, sus sueños y sus esperanzas.
Alma no se atreve a hablar de ellas ni con su familia ni con sus amigos por miedo a que nadie crea que son reales.
Pero lo que Alma no sabe es que hay monstruos que solo se pueden combatir en compañía.
No es un libro cualquiera. Tampoco es un libro infantil. Ni es de fantasía. Es un libro humano, que versa sobre un tema tabú para la sociedad actual (por eso es tan necesario este libro): la salud mental. Hablar sobre algo tan ambiguo, tan personal, no es fácil; las autoras han tenido la genial e idónea idea de elaborar un texto acompañado de ilustraciones, que trabajan conjuntamente para guiar al lector a través de los sentimientos que ni la propia protagonista sabe reconocer o identificar; sentimientos o, mejor dicho, sensaciones que entran en la vida de Alma (la protagonista) de manera sutil y sin previo aviso. Porque la vida es así, a veces es difícil.
Alma es una jovencita de unos doce años (aunque no se especifica claramente) que tiene una vida normal: se levanta por las mañanas, va a clase, se encuentra con sus amigas, hace exámenes… Pero un día, algo no va bien. Comienza a ser “visitada” por… ¿cómo definirlos? Las autoras los llaman (igualmente dando en el clavo) monstruos. Son monstruos porque perjudican el día a día de Alma, porque tienen un carácter difícil… en otras palabras, porque no hacen nada bueno. En total aparecen siete, todos ellos “llamados” por número, según orden de aparición: Uno, Dos… Cada uno representa un síntoma distinto, por eso también digo “aparecen”, puesto que, como dijeron las autoras en la presentación virtual con Sebas, seleccionaron siete, pero omitieron algunos por diversos motivos justificados.
Hay lectores que dicen terminárselo de una sentada: en el trayecto en metro, mientras se calienta la comida... Y me parece bien, pero no deja de sorprenderme; no porque no sea fácil y rápido de leer (tiene poquito texto), pero me parece que la lectura de este libro es profunda, reflexiva. Yo no quise darme prisa en terminarlo. Quería leerlo analizando, pormenorizando. Cada cual tiene sus tiempos, pero personalmente, recomiendo leerlo precisamente cuando no tienes nada que hacer, poniendo plena atención en las páginas.
¿Lo recomiendo? No solo a los lectores, sino también a colegios e institutos. Este libro es un granito de arena en un desierto, pero de alguna manera hay que hacerse oír, hay que moverse. La salud mental en España está muy mal llevada, en todos los sentidos. Alma y los siete monstruos está muy bien elaborada y lo recomiendo 100%.
Os deseo un feliz viernes.






